


Cantar es mi vocación desde muy pequeña.Tal vez suene a frase hecha (y lo es!) pero es la pura verdad : no podría decir que yo elegí al canto, sino que el canto me eligió a mi.
Estaba en la escuela primaria, y las maestras nos pedían canciones.Digo "NOS",porque entonces con mis inolvidables compinches
Gabriela y Mariana, éramos Las
Trillizas de Oro y con nuestros osados 8 años, hacíamos temas a tres voces.
Gabriela, tenía un hermano,de esos que escuchaban música prohibida,así que, la travesura de las niñas consistía en robar información del hermano mayor (
Gaby era la encargada de la misión comando) e incluir dichas canciones en nuestro repertorio.
Así
fué como NUESTRAS
trillizas,eran bastante más comprometidas que las originales,y los temas a 3 voces, comenzaron a ser los temas de
Serrat.
Hoy,como cantante formada, tengo un recuerdo lleno de admiración para
Gabriela,que a los tiernos 8 años manejaba la armonía polifónica de pura oreja y armaba voces
increibles para esos temas.
Pasó la primaria, y la secundaria me encontró cantando
blues y
rock´n´
roll.
Fué allí donde me dí cuenta que no bastaba tener un don,porque uno se podía quedar
disfónico por forzar la voz.
Cuando terminé la secundaria y el momento de elegir una carrera se acercaba,no dudé un instante,sabía que mi fuerte vocación era artística.Lamentablemente,mi madre no consideraba que el canto o la actuación fueran una carrera seria y temía por mi futuro. A los 18 años impregnada de las expectativas y los miedos ajenos,no tuve la rebeldía requerida para plantarme y decidí conformar a mamá.Eran inútiles mis argumentos que trataban de explicar que esa ERA una carrera seria, y que claro que iba a ESTUDIAR y mucho...sólo que en un conservatorio.No hubo caso, pero como se ve que era obediente pero no tonta, elegí una carrera que me diera formación vocal ,que tuviera materias como
Foniatría, Anatomía Funcional de la laringe,
Musicoterapia,
etc, etc, entre otras cosas....
Y así fue como me recibí de Profesora Especializada en Audición, Voz y Lenguaje.Carrera que no me arrepiento de haber estudiado.
Seguí cantando, claro....Lo legítimo es irrefrenable.
También me formé como actriz con maestros como
Alejandra Boero,Ricardo
Bartís y Alicia
Bruzzo y el Teatro Independiente se convirtió por aquel entonces en otra de mis pasiones.
Mi formación como
reeducadora vocal y actriz, me abrió la cabeza en muchos aspectos.El más importante de todos: reconocer la importancia del conocimiento de un método o una técnica a la hora del crecimiento profesional.
Así fue como a los
veintipico,empecé a estudiar canto.
La
adultez me encontró
Tanguera.
Participé de
Cosquín ,del
Hugo del Carril y otros certámenes que fueron el puntapié inicial de una carrera que continúa aún hoy.
No tardé en comenzar a trabajar regularmente, y si quieren conocer algo de mi camino artístico los invito a conocer una síntesis del mismo en
http://www.myspace.com/vivianascarlassa
Después de 10 años de estudio,y ya grabando mi primer disco como solista,empezaron a moverse fichas..,había algo que no alcanzaba,había una búsqueda de un crecimiento mayor que no estaba ocurriendo,y mi intuición me decía que había mucho más y que no era verdad que existiera una limitación propia para llegar allí adonde yo "intuía" que podía llegar.Decidí arriesgarme,decidí dejar la forma en la que venía trabajando, que a falta de resultados vocales se había convertido en una tortura para mi,en un psicoanálisis casero en donde los motivos de mi "estancamiento" me eran devueltos con un discurso
psicoanalítico,mientras mi
cuerpo me
gritaba que por más que me exigieran "abrí las costillas",esto no era factible FUNCIONALMENTE,con el fuerte "apoyo" abdominal que esa misma técnica proponía.Vale aclarar que considero el psicoanálisis y la terapia armas profundamente valiosas a la hora del crecimiento personal,pero sólo si son ejercidas por los profesionales formados en la materia y con total seriedad, y no por profesoras de canto o gurúes espirituales varios.Creo que la verdadera ayuda que un docente de canto puede brindarle a su alumno es la derivación al profesional competente y no el ejercicio ilegal de la psicología, en caso de ser necesaria.
Me alegro profundamente de haber escuchado a mi cuerpo y a mi intuición.
Todos SABEMOS en el fondo...
Como uno siempre se encuentra con lo que de verdad anda necesitando,en mi camino apareció
Elisa Viladesau y así fue como empecé a sentir que llegaba el alivio tan buscado,y mi voz crecía.
Creo que cada ser va por su camino y buscando crecer.Tal vez lo que yo abandoné, sea la búsqueda de otros,lo más bello que me pasó,
fué animarme a ponerle el cuerpo y no quedarme en disertaciones,que la mayoría de las veces se hacen desde la obstinación casi ideológica.
Confío más en quien se arriesga a la búsqueda y a aceptar que a lo mejor NO TIENE TODAS LAS RESPUESTAS,que en los que enseñan a ver la luz.Mi experiencia como alumna,es un tesoro a la hora de dar clase.
Todo este crecimiento llegó de la mano de la Educación Funcional de la Voz ,El Método
Rabine.
Es un método taoísta,
wu wei, dirían los chinos. Para aquellos no familiarizados con los términos, digamos que deja que lo que tiene que ser sea.No busca forzar (en esto coinciden otras técnicas) y tampoco controlar (aquí ya hay diferencias,muchas técnicas se centran en el control del aire espirado).
Pero lo que más me conquistó, fue esa idea de que uno no esta "enseñando", sino "guiando",llevando al otro al encuentro del
autoconocimiento por vías no autoritarias ,en
una permanente escucha del otro.El ser que tengo enfrente TAMBIEN SABE (a veces se puede uno poner por encima del otro desde la sobreprotección).
Y esto de ninguna manera excluye la formación académica y el compromiso con el conocimiento de quien está en el "rol" de docente.Lo que sí excluye es la omnipotencia del docente.
Cito textual a E.
Rabine: " Así como han observado,constantemente le hice preguntas (refiriéndose al cantante con el que estaba trabajando) y no le dije lo que tenía que hacer o qué tenía que sentir,porque el tiene que tomar conciencia sobre su propio instrumento y el estado momentáneo del mismo.Debe ser guiado por el maestro a partir de la
autopercepción de modo que él pueda reconocerse y que cuando el ejercicio se modifica él pueda reordenar qué es lo que se ha modificado.Entonces él tiene derecho de decidir si acepta o no esas modificaciones.Todas las otras formas de enseñanza son violentas"